Del trato cerrado al proyecto abierto
Sin doble captura: lo que se registra en ventas se convierte en el proyecto, con sus tareas y sus fechas.
Gestión de proyectos
Las tareas se crean, se asignan y avanzan solas entre las herramientas que tu equipo ya utiliza.
Gestión de proyectos
Cuando se cierra una venta, se aprueba un presupuesto o llega una solicitud, el sistema crea las tareas correspondientes, las asigna a quien toca y avisa a los involucrados. Nadie tiene que acordarse de abrir el tablero para que las cosas se muevan.
Descubre la automatizaciónSin doble captura: lo que se registra en ventas se convierte en el proyecto, con sus tareas y sus fechas.
El avance se refleja donde cada quien lo consulta, sin juntas para preguntar cómo va cada cosa.
Plantillas de proyecto
Cada tipo de trabajo arranca con sus tareas, responsables y tiempos ya definidos.
Más informaciónConectado a tu gestor
Funciona con la herramienta que ya usa tu equipo, sin migraciones forzadas.
Más informaciónAvisos en el momento justo
Notificaciones cuando algo se atrasa o queda sin responsable, no una bandeja llena de ruido.
Más informaciónServicio principal
Conectamos las herramientas que ya usas y dejamos que la IA ejecute el trabajo repetitivo por ti: captura de datos, respuestas, seguimientos y reportes. Sin errores, sin descanso y sin contratar más personal.
Ver el servicioUn flujo continuo entre todas tus herramientas, con avisos cuando algo necesita atención.
Responde en segundos a cada persona que toca tu negocio, a cualquier hora, con el tono y la información de tu marca.
Los datos ya están en tus herramientas. La IA los reúne, los interpreta y te entrega el informe listo cuando lo necesitas.
Publica más, responde más rápido y sabe exactamente qué campaña trajo a cada cliente.
Captura, clasificación y archivo de documentos sin que nadie transcriba nada a mano.
Sí. Nos integramos con las herramientas más comunes —Asana, Trello, ClickUp, Monday, Notion o Jira— y con hojas de cálculo. La idea es automatizar alrededor de tu forma de trabajar, no cambiarla.
A partir de un disparador que tú defines: un trato ganado en el CRM, un presupuesto aprobado, un formulario recibido o una fecha. El sistema aplica la plantilla correspondiente y asigna cada tarea a quien toca.
Tú, en las reglas de cada plantilla: por rol, por carga de trabajo o por tipo de cliente. La automatización solo ejecuta el criterio que ya usa tu equipo, de forma consistente.
Mucho menos. El estado se actualiza donde cada quien lo consulta, así que las juntas dejan de gastarse en preguntar cómo va cada cosa y se enfocan en decidir.
Sí. Las plantillas y las reglas quedan documentadas y editables; los cambios habituales los hace tu equipo sin intervención técnica.